La demanda no es un factor controlable; en cada situación de las distintas industrias, pueden darse situaciones de demanda variables. Mediante la gestión de la demanda, es posible manipular la demanda a su favor. La mayoría de las organizaciones, al principio, se enfrentan a situaciones de demanda variables que pueden incluso no ser favorables para ellas.
Diferentes tipos de situaciones de demanda
Demanda negativa: si la respuesta del mercado a un producto es negativa, esto demuestra que la gente no conoce las características del servicio y los beneficios que ofrece. En tales circunstancias, la unidad de marketing de una empresa de servicios tiene que entender la psique de los compradores potenciales y averiguar la razón principal del rechazo del servicio. Por ejemplo, si los pasajeros rechazan la llamada del conductor de autobús para subir al autobús, la empresa de servicios tiene que idear una estrategia adecuada para eliminar los malentendidos de los compradores potenciales. Es necesario diseñar una estrategia para transformar la demanda negativa en una demanda positiva.
No hay demanda: Si las personas desconocen, no tienen suficiente información sobre un servicio o debido a la indiferencia del consumidor, este tipo de situación de demanda puede ocurrir. La unidad de marketing de la empresa debe centrarse en campañas promocionales y en comunicar las razones por las que los clientes potenciales deben utilizar los servicios de la empresa. La diferenciación de servicios es una de las estrategias populares que se utilizan para competir en una situación de no demanda en el mercado.
Demanda latente: En un momento dado es imposible tener un conjunto de servicios que ofrezcan satisfacción total a todas las necesidades y deseos de la sociedad. En el mercado existe una brecha entre lo deseable y lo disponible. Siempre se buscan mejores y más nuevas ofertas para llenar la brecha entre deseabilidad y disponibilidad. La demanda latente es un fenómeno de cualquier economía en un momento dado, debe ser vista como una oportunidad de negocio por las empresas de servicios y deben orientarse para identificar y explotar tales oportunidades en el momento adecuado. Por ejemplo, un pasajero que viaja en un autobús común sueña con viajar en un autobús de lujo. Por lo tanto, la demanda latente no es otra cosa que la brecha entre deseabilidad y disponibilidad.
Demanda estacional: algunos servicios no tienen una demanda durante todo el año; pueden ser necesarios solo en un período determinado. Las estaciones en todo el mundo son muy diversas. Las demandas estacionales crean muchos problemas a las organizaciones de servicios, como: capacidad ociosa, costos fijos y exceso de gastos en marketing y promociones. Las estrategias utilizadas por las empresas para superar este obstáculo incluyen fomentar el hábito de consumo de servicios de los clientes para que la demanda no sea estacional o reconocer mercados en otras partes del mundo durante el período fuera de temporada. Por lo tanto, esto presenta una oportunidad para apuntar a diferentes mercados con la temporada apropiada en diferentes partes del mundo. Por ejemplo, la necesidad de tarjetas navideñas surge una vez al año. O las frutas de temporada en un país.
Es necesario estudiar los patrones de demanda en diferentes segmentos del mercado. Las organizaciones de servicios deben estudiar constantemente las demandas cambiantes relacionadas con sus ofertas de servicios durante varios períodos de tiempo. Deben desarrollar un sistema para representar gráficamente estas fluctuaciones de la demanda, lo que les ayuda a predecir los ciclos de demanda. Las demandas fluctúan aleatoriamente, por lo tanto, se deben seguir diariamente, semanalmente o mensualmente.